Para ésta cacería, nos movemos desde nuestro sitio de Hospedaje, durante alrededor de una hora de viaje, hacia el más propicio lugar en Argentina para ese fin, como es el oeste de la provincia de Buenos Aires.
Antes que aclare, los cazadores son ubicados en sus lugares de tiro preparados por nuestros guías, esperando el arribo de estas formidables y desconfiadas aves, que suelen aparecer en inmensas bandadas (de más de 50 miembros cada una). El guía estará alerta con sus binoculares para poder informarlo de que lado vienen volando, puesto que muchas veces su vuelo es rasante y difícil de observar a simple vista. |